¿Quién no ha experimentado miedo antes de una charla o mientras la estaba dando? Perder el miedo a hablar en público es posible si se adquieren una serie de habilidades.

 

El Miedo se produce por la continua presencia de pensamientos negativos provocados por la situación incomoda que se está viviendo

Cuando vayas a hablar delante de una audiencia, lo más probable es que sientas pavor una vez llegue el momento. Me gustaría ayudarte y que aprendas como perder el miedo a hablar en público para que no sufras. Sigue leyendo…

 

1.- Manifestaciones del miedo a hablar en público

 

Lo primero que hay que entender es cómo se manifiesta el miedo cuando hablamos en público. Se produce principalmente en forma de pensamientos e imágenes pero también en el cuerpo y en la conducta.

 

1.1.- Miedo en pensamientos e imágenes mentales

    • Aparecen las emociones negativas: “No valgo para esto”
    • Te anticipas a las consecuencias desfavorables: “Va a salirme fatal”
    • Estas preocupado por las reacciones del cuerpo: “Se me notan los nervios”
    • Haces evaluaciones negativas de ti mismo: “Soy demasiado tímido/a”

1.2.- Cambios en el cuerpo

    • Tu ritmo cardíaco se acelera
    • La respiración es más rápida y difícil
    • Tienes temblores
    • Hay un exceso de sudoración
    • Te sonrojas o te pones colorado
    • Se produce una tensión o rigidez en alguna parte de tu cuerpo

1.3. Alteraciones en la conducta

    • Tiendes a evadirte y evitas la situación escapando.
    • Tu voz es temblorosa, tartamudeas, te bloqueas, sufres equivocaciones frecuentes.

2.- Pensamientos que no ayudan en la exposición

 

Los pensamientos negativos son nuestros enemigos y detectarlos es imprescindible para encontrar la solución y luchar contra ellos. Se producen antes, durante y después de la exposición.

Vamos a ver algunos ejemplos típicos de pensamientos no adaptativos:

3.- Identificar pensamientos al hablar en público

 

Realiza este ejercicio practico, te ayudará muchísimo 😉

Escoge una situación concreta en la que hayas hablado en público e imagina y escribe que es lo que te dices en ese momento.

Si te das cuenta esos pensamientos solo sirven para intensificar tu miedo a hablar en público. Entonces, es conveniente que los identifiques y los sustituyas por otros más adaptativos, positivos y reales, que te ayuden a conseguir tus objetivos y metas.

 

Te puede ayudar evaluar los pensamientos que has escrito preguntándote:

¿Qué evidencia tienen de ser reales?, ¿Qué probabilidad hay de que ocurra lo que pienso?

Si ese pensamiento lo tuviera otra persona, ¿Qué le diría?

¿Me ayuda ese pensamiento a conseguir mis metas?, ¿Qué impacto tiene ese pensamiento sobre mi?

Si las cosas son como dice mi pensamiento ¿Qué puedo hacer para cambiarlas?

 

Incluso si es verdad lo que dice mi pensamiento, ¿hasta qué punto es malo?, ¿Qué sucedería si ocurriese lo peor?

 

4.- Construir pensamientos adaptativos para hablar en público

 

Después de esta reflexión construye una serie de pensamientos más adaptativos que te ayuden a conseguir tus metas de como perder el miedo a hablar en público.

Es importante que trabajes con tus pensamientos negativos y los transformes en positivos mediante ejercicios prácticos memorizando e interiorizando frases como estas:

    • Tengo derecho a expresar mis puntos de vista.
    • Casi todas las personas experimentan miedo al hablar en público.
    • Mis reacciones físicas pueden estimularme a actuar. No se notan tanto como creo.
    • Puedo reducir las reacciones físicas con la práctica de hablar en público.
    • El auditorio no es mi enemigo.
    • Voy a ser yo mismo, no pasa nada si me equivoco o bloqueo porque lo importante es retomar el tema y continuar. Haré una pausa, respiraré hondo y continuaré.
    • Es normal cometer errores pues tengo derecho a equivocarme. No intentaré hacerlo perfecto.
    • Pensaré en lo positivo de esta situación porque soy valiente en afrontar esta charla.

5.- Habilidades para tener más seguridad ante una audiencia

 

Adquirir destrezas y habilidades te darán más seguridad. Hay que prepararse con antelación para que una vez superados los miedos y la ansiedad puedas hacer una exposición del tema con la confianza en ti mismo del trabajo bien estudiado y preparado.

 

5.1. Habilidades Organizativas

    • Analiza el auditorio porque te ayudará a adecuar la charla al mismo
    • Controla el entorno y el tiempo pero no expliques demasiadas cosas en poco tiempo y no pases del tiempo concedido.
    • Selecciona el tema y objetivos. Si es posible guíate por tus propios intereses, conocimientos y experiencias. Informa, persuade, estimula, intenta entretener, pero piensa que quieres que lo recuerden, evita la exposición larga y haz que el contenido sea fácil de entender.
    • Organiza el contenido para que tenga una introducción, una parte central y una conclusión. Si no está organizada es sinónimo de confusión y el exceso de información es perjudicial, el público queda abrumado y se perjudica el recuerdo.
    • Cuida la introducción porque es el primer contacto. Recuerda que la conclusión reafirma la idea central.
    • Ensaya la charla ya que lo importante es recordar las principales ideas y que se ajuste al tiempo.
    • Cuida tu apariencia para sentirte cómodo y elige una vestimenta acorde al auditorio.
    • Consigue ayudas audiovisuales porque son importantes, recordamos más lo que vemos que lo que escuchamos. Haz todo fácil, comprensible, sin mucha información pero no abuses del uso de diapositivas

5.2. Habilidades Verbales

 

Expresa y demuestra tus habilidades verbales de forma clara y sencilla.

Además, es importante que utilices los cambios en volumen, tono y velocidad ya que son buenos para evitar la monotonía.

Evita repetir las mismas palabras varias veces y enfatiza las ideas claras. Concisión, orden, coherencia. Graba la charla para detectar aspectos a mejorar.

 Ten en cuenta estos aspectos vocales:

 

    • La voz se ve afectada por la tensión, procura respirar de forma relajada, te ayudará.
    • El tono que sea suave.
    • La voz firme y segura para hacer como si te sintieras seguro. Si tu voz falla, haz una pausa y respira con tranquilidad hasta recuperar el control.
    • La pronunciación con articulación clara y correcta de vocales y consonantes.
    • La velocidad para no hablar muy deprisa ya que el auditorio no te sigue y da sensación de nervios.
    • Las pausas cortas porque son necesarias durante la charla, para relajarse, respirar, enfatizar, crear expectación, observar reacciones, dar tiempo a pensar. Hacer pausas después de la introducción, después de cada idea principal y antes de las conclusiones.
    • La fluidez porque si se producen bloqueos puedes volver a repetir la última idea, hacer una síntesis del punto anterior, poner algún ejemplo, hacer alguna pregunta al auditorio, omitir lo que no se recuerda y pasar a otra idea.

5.3. Habilidades No Verbales

 

Transmite y expresa con tu cuerpo. Para ello cuida estos aspectos no verbales:

    • La postura que transmita tu energía y entusiasmo, con una postura atenta, no rígida y echando el  peso en las dos piernas. Además, evita meter las manos en los bolsillos o cruzar los brazos. Si hablas sentado, haz una ligera inclinación hacia el auditorio.
    • La orientación tiene que ser siempre de frente, no de lado o de espalda.
    • Utiliza el movimiento pero no demasiado ya que puede distraer.
    • Los gestos serán tus aliados por eso deja las manos libres para que puedas usarlos.
    • La expresión facial porque tu cara expresa emociones. Procura vivenciar el mensaje y que la expresión de tu cara concuerde con lo que dices.
    • La mirada hacia las personas es importante durante la charla. Dirígete a personas concretas, incluyendo a todos. Mira de forma sencilla y natural pero evita miradas insolentes, fijas, frías, prolongadas. Antes de la charla, te puede resultar útil echar un vistazo al auditorio en su conjunto durante unos segundos para familiarizarte.

6.- Evaluación final de la exposición

 

Cuando termines la charla puedes repasar y evaluar tu actuación.

Aprende a valorar lo que has hecho y considera las mejoras conseguidas. Si no te desanimas y sigues intentándolo aprenderás a perder el miedo hablar en público con habilidad y confianza. Y recuerda, es una habilidad que cuanto más se entrena mejor, bajarás notablemente la respuesta somática y los síntomas de ansiedad.

 

¿Cuál ha sido tu experiencia? ¿Sabías que el miedo a hablar en público se puede superar?

¡Cuéntame! Estoy encantada de escucharte 😉