Alteraciones del sueño en la infancia

Concha Oset

01/04/2024

Las alteraciones del sueño en la infancia son algo normal en el desarrollo evolutivo del niño, pueden aparecer unas u otras según la edad, los cambios en el entorno familiar, el estar pasando por una enfermedad, ante momentos de separación de sus figuras importantes de apego o por algún conflicto que el niño esté viviendo 

1.- Desajuste del ritmo biológico

Las alteraciones del sueño se pueden producir por una dificultad para conectar las fases del sueño (ligero/profundo)

A veces los niños tienen problemas para regular el enlace entre las distintas fases del sueño, por ejemplo, durante el sueño ligero está al borde de la vigilia y se despierta sin conectar con la fase del sueño profundo, algunos parlotean, cogen su chupete, dan vueltas y a veces se vuelven a dormir, es mejor no interferir si vemos que el niño no nos reclama.

Pueden también llamar a los padres, pedir agua, incluso levantarse. Procurar poner agua en la mesilla si ya es un poquito mayor, no hablar muy alto y ayudarle a reorganizar de nuevo el sueño.

2.- Malestar físico

Cuando el niño tiene alguna enfermedad o malestar físico suele afectar bastante a sus ritmos de sueño, entre las principales causas que lo alteran están: resfriados, catarros, cuando le salen los dientes, fiebre, infecciones de oídos, reflujo gastroesofacal, alergias y asmas, apnea del sueño, dificultades respiratorias, etc. Es importante cerciorarse de si el niño tiene alguno de estos problemas que le impidan dormir y contribuir a aliviar su malestar, teniendo en cuenta que necesitaran más de la presencia y el contacto físico del adulto.

3.- Ambiente inadecuado

A veces el niño se despierta por la noche porque tiene sed, o la ropa de la cama se ha caído y tiene frío, o hace mucho calor y está sudoroso, etc. Ante estos casos ayudarle a reacomodarse si lo necesita y dejar que siga durmiendo.

4.- La separación de la madre

A medida que el niño va creciendo se hace más consciente de la separación de la madre. Cuando la madre se va, a veces, se angustia y preocupa si cree que no va a volver. En la evolución del niño suele haber crisis por la separación alrededor de los 8-9 meses y también alrededor de los 2 años, aunque puede producirse en cualquier etapa, en los primeros años.

La ansiedad de separación es una de las principales causas de los trastornos del sueño en la primera infancia, ya que la noche es un momento muy largo de separación.

La ansiedad de separación se puede incrementar ante momentos de cambio en la vida del niño como: entrada en el cole, vuelta al trabajo de los padres, separación de un familiar o cuidador, viajes, cambios de casa, en general, ante procesos de pérdidas o cambios importantes en su rutina habitual, incluso un leve viaje puede alterar los patrones de sueño del niño, después de una separación los niños se despiertan más a menudo, lloran más y pasan menos tiempo dormidos.

Si el niño tiene angustia de separación es importante:

Hacerle saber con vuestras palabras que siempre estaréis cerca de el, que no le abandonareis.
Pasar más tiempo con el, compartir juegos y actividades durante el día.
Seguir una rutina tranquila y constante durante la hora antes de acostarse.
Poner una foto de mamá o papá cerca de su cama. Si os ausentáis durante un tiempo dejarle un pañuelo o jersey o algo que tenga vuestro olor, y que sirva al niño para recordaros.
Despedirse de el y decirle buenas noches
Mostrar seguridad y confianza al dejarle en su cama, en lugar de miedo e inseguridad y decirle mamá está aquí. Responder rápidamente a sus llamadas y reasegurarle con frases como “estoy aquí, todo va bien”.
Ayudarle a que sienta apego por un objeto favorito cuando se vaya a dormir, puede ser un trapito, una sabanita, un pañuelo de mamá, un peluche, etc. algo que coja siempre antes de dormir, que pueda abrazar. Esto le ayudará mucho en la separación, como objeto transicional.
Cuidar las separaciones durante el día, te vas y vuelves, que el niño sepa que esto sucede así siempre y no te va a perder.

5.- Temor al cambio

Cuando el niño se va haciendo mayor y comienza a ser autónomo, puede sentir cierta inseguridad ante los cambios físicos como el control de esfínteres. A veces, hay situaciones que vive con conflicto, acontecimientos de su vida diaria que han tenido alguna significación especial para él.

6.- Miedo nocturno

Son diferentes según la edad, surgen alrededor de los 2 años hasta los 5 años ó más. Los miedos más frecuentes son: a la oscuridad, animalitos, animales salvajes, sombras, alguien bajo la cama, fantasmas, monstruos, brujas, etc. Suelen ser pasajeros con una ayuda tranquilizadora. Es conveniente dejar la habitación con una pequeña luz, la puerta abierta, acceso a los padres, etc.

Antiguamente los niños solían dormir con hermanos, y esto era tranquilizador, ahora los niños suelen dormir solos y cada vez se dan con mayor frecuencia.

Suelen aparecer alrededor de los 2 o 3 años, se producen en la primera mitad de la noche y están asociados al sueño profundo. El niño grita como si algo muy grave le ocurriese y cuando los padres acuden, está sudoroso, pálido y suele seguir dormido. No despertarle si el no se despierta. Generalmente este estado suele remitir en 5 o 10 minutos y frecuentemente no se acuerda al día siguiente, diferente de las pesadillas.

7.- Pesadillas

Suelen aparecer a los 2 ó 3 años. Se producen en la 2ª mitad de la noche y son sueños que generan mucha ansiedad en los niños, se despiertan angustiados, gritando y aseguran tener miedo. El niño es capaz de recordar la pesadilla y contarla, es bueno escucharle y dar una respuesta empática de comprensión de su estado y después contribuir a calmarle con frases como “mamá esta aquí y nada malo te va a pasar”, es conveniente permanecer con el niño un ratito, reasegurarle y ayudarle a reorganizarse para que vuelva a restablecer su sueño.

8.- Insomnio

Dificultad para conciliar el sueño o despertarse durante la noche durante un período prolongado.

Descartando una causa fisiológica (dentición, digestión, etc.) pertenece casi siempre al contexto de una perturbación familiar: estado de tensión parental, ansiedad primaria profunda (vinculo afectivo, separaciones, etc.)

Otras causas posibles: separaciones diversas, imposiciones (como el control de esfínteres) exceso de excitación o estimulación, trauma físico o afectivo, hiperactividad, avidez de ver y conocer, hipoestimulación, signo de oposición y conflicto en el entorno, etc.

Entre 3 y 5 años, si es persistente:

– reivindicación por parte del niño
– un trastorno emocional serio

La somnolencia en caso de un sueño nocturno normal, consultar con el médico.

9.- Sonambulismo

Aparece más en niños. Entre 7 y 8 años. No tiene características psicopatológicas, aunque en algunos casos puede tener componentes de ansiedad o depresivos, o diversos aspectos afectivos.

10.- Rechinar de dientes

El origen del rechinar de dientes puede ser genético, heredado de los padres. Los maxilares pueden presentar algunas características especiales o podría darse una alteración cerebral.

11.- Hablar dormido

Cuando un niño habla estando dormido es por un estado de ansiedad.

¿Qué te parece este artículo? Si te interesa el tema también puedes leer >>el sueño y su regulación en la infancia

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